domingo, 7 de mayo de 2017

De nada

Estoy viendo que al final nos toca pagar por su presencia. Se acercan las vacaciones y, por tanto, las barbacoas multiculturales que normalmente se pagan a escote, como es natural en esas ardorosas fechas. Tres matrimonios de Andalucía, uno de Murcia y otro del País Vasco (a los de Cataluña los hemos vetado) nos juntamos para compartir las clásicas viandas y hacer las no menos habituales señales de humo y sonoras para levantar la envidia entre los vecinos. Hace ya tiempo que la pareja foránea, de más allá de las fronteras del Sureste, goza de cierta indulgencia y nos toca pagar, con gusto, al resto, que podríamos denominar los tontos del bote. Ello no es óbice para que mis entrañables amigos Patxi y Ainhoa no destapen su tarro de las esencias para ponernos los dientes largos con la calidad de la sanidad, la educación y el resto de los servicios públicos en Euskadi, amén de vanagloriarse por la ausencia de los casos de corrupción que florecen en el resto de Hispania. Ya no podrán decir que no están tiznados, pero me temo que este año se troncharán aún más de nosotros tras el acuerdo alcanzado por el PNV con el Gobierno central. Unas concesiones que supondrá el ingreso de 6.000 millones de euros para las arcas vascas en concepto de una menor aportación a la bolsa común y, encima, de un impulso a las inversiones del Estado, pues 3.600 millones destinaremos el resto de los españoles a llevar el AVE al País Vasco. Esto es, pagan menos y reciben más, siendo la Comunidad mejor financiada. Un favor que fue rubricado apenas 12 horas antes de que Soraya asistiera en San Esteban a la toma de posesión de nuestro nuevo presidente, donde del compromiso por escrito sobre los presupuestos, allá en el País Vasco,  pasó a las declaraciones de amor de palabra, acá en Murcia. Un cariño correspondido pues el nuevo titular de Murcia le garantizó que no será “conflictivo”... sin poner ninguna carne en el asador a pesar de ser los peor financiados. Ya saboreo las gambas y sudo con las risas de los vascos…pero lo que no saben los ilusos es que nunca podrán vivir por aquí; que Patxi, que está en ADIF, cumpla su sueño de trabajar en la estación del AVE de Vera tal y como pretendía cuando compraron la casa en esa bella ciudad almeriense, frontera con Murcia y a años luz ambas del ferrocarril y del futuro.

domingo, 30 de abril de 2017

Por herencia
 
No me extraña que el nuevo presidente de la Región de Murcia esté tan interesado en suprimir el Impuesto de Sucesiones. Declarado a sí mismo como hijo putativo del anterior, no es ninguna broma asumir, como heredero, la apabullante deuda de la Comunidad de Murcia, a la cabeza de la lista de los morosos del, afortunadamente, simpar Cristóbal Montoro. Líderes en déficit aunque la inversión o los gastos brillen por su ausencia. Esto es, en un triple mortal hacia atrás y sin manos, los recortes no solo nos provocan terror sino que, además, no logran reducir los, con perdón, números rojos por muchos equilibrios que se hagan. Además de apaleados, cornudos. Desde el 2008, la pobre Murcia ha pasado de una deuda que representaba el 2,68 del PIB a una que ya se come el 29%. Ni los hijos ni el amigo viudo de la Duquesa de Alba pagaron tantas Sucesiones como corre el peligro de soltar el nuevo inquilino de San Esteban. El hombre, que da la impresión de que nunca podrá estar sólo ante el peligro, no sólo quiere aniquilar la tasa sobre las herencias sino que, ya que estamos, ha prometido rebajar todos los impuestos. Trump se nos ha adelantado esta semana decretando la mayor rebaja fiscal para las grandes fortunas y empresas en Estados Unidos, pero nosotros estamos dispuestos también a condonar su contribución tanto en vida como después de muertos. Al fin y al cabo, a quién le interesa que Murcia sea una de las regiones con mayor desigualdad y pobreza o que sufra el deterioro de sus servicios públicos sanitarios, educativos y de atención social. Reducir impuestos es verdad que nos ayuda a marchar antes a la otra vida, pero también convierte cualquier discurso en un testamento y toda persona tiene derecho al lucimiento. Si lo que nos espera es menos redistribución pública de la riqueza, que es el deber fiscal de cualquier administración que sirve al conjunto en vez de a una élite, vamos a tener muy difícil salir del hoyo. Eso sí, siempre habrá plañideros para glosar la ingesta de esos pocos.

domingo, 23 de abril de 2017

Otra ronda
¡Será por dinero! ¡Qué corran y vuelen los euros del erario público al bolsillo del mandatario y partido de turno, con la colaboración de las grandes empresas privadas!  ¡Tomen sin pudor de sanidad, educación, formación o de la dependencia! ¡De la factura eléctrica, gas, agua o combustible! ¡De nuestra nómina o de la exigua bolsa de la compra, no tengan reparo! ¡Recorten y corten las costuras del Estado de Bienestar para hacerse un traje a medida de su ambición! ¡Aprovechen el olvido, la falta de compromiso y la afiliación ciega! ¡A manos llenas! ¡Y no lloren que a nosotros no se nos cae ni una lágrima ni una gota de cabreo, tan sólo las babas! ¡Posadero, otra ronda para los alcaides que a nosotros no nos importa! ¿Verdad que no?,  clama El Quijote en el desierto junto a sus alforjas siempre yermas. El bueno de Mendoza, el bueno,  ha  convertido su pluma en irónica lanza tras recoger el Premio Cervantes; mostrando su perplejidad, temor y descontento por la deriva a la que conducen al mundo las personas supuestamente sensatas, aquellas que nos intentan hacer tragar con ruedas de molino. Dice el autor de “La ciudad de los prodigios” que el manco de Lepanto, que no lo era, demostró que “todo es posible”, certificando que fue un hombre adelantado a unos tiempos, los nuestros, donde los argumentos se retuercen hasta hacernos desear ser jumentos. Hoy es el Día del Libro, sumergido ante tanta pillería ajena e ignorancia propia. Sólo a través de ellos, de sus afiladas hojas, es posible encontrar una realidad paralela, abandonando ésta, para lelos. No lo olviden. Los libros y el teléfono fijo, ambos en peligro de extinción, son nuestra mejor posición quijotesca frente a los monstruos, que más parecen caballerías.

domingo, 9 de abril de 2017

Vía Crucis
I.                   Primera estación. Como sea la de Renfe en Murcia el calvario empieza pronto, aunque al menos no pasaremos del suelo porque no hay peligro de soterramiento.
II.                Segunda estación. Si seguimos con la de autobuses de Murcia el camino se  empina aún más.
III.             Tercera estación. Los presupuestos nos traen contrición, pero no perdemos la esperanza, tal y como se demuestra en cada cita electoral.
IV.             Cuarta estación. La nueva presidenta del PP de Valencia pide “justicia para mi tierra” a Mariano Rajoy tras ser elegida. Nosotros preferimos la fe y el silencio propio de estas fechas, aunque el martirologio se premie después de muerto.
V.                Quinta estación. El presidente del Gobierno comienza a recordar cómo se pronuncia Murcia tras 45 días de amnesia.
VI.             Sexta estación. Percibimos que fuera de Trapería y la Gran Vía hay vida. Tanta vida que, incluso, pretenden resucitar el Mar Menor. Dios les oiga.
VII.          Séptima estación. Agricultores y vecinos unidos por el medio ambiente. Esto sí que es un cambio climático.
VIII.       Octava estación. El que también ha resucitado es Zapatero, que ha dejado el testigo como demonio al tripartito.
IX.             Novena estación. Tripartito no, pero yo no voy a renunciar a la tarta de tres chocolates.
X.                Décima estación. El Papa dice que el mejor ayuno de Cuaresma es pagar salarios justos, en blanco y cotizando a la Seguridad Social, que los mercaderes no entrarán en el reino de los cielos por muchas oraciones y donaciones que realicen.
XI.             Décimo primera estación. Al conflicto de Murcia le ha sucedido el de Gibraltar. Dos temas rocosos, sin duda.
XII.          Décimo segunda estación. Algunos humoristas nacionales exclaman socarronamente que cambian Murcia por Gibraltar. Aquí no hay picardos, pero sí pícaros y picardías y no sólo en Lorca y Abarán.
XIII.       Décimo tercera estación. ¿Será todo postverdad?
XIV.       Décimo cuarta estación. Vacaciones. Amigos, libros, cañas, playa, montaña.
Nos hacen faltas unas vacaciones como Dios, pero no se preocupen que será un mero paréntesis en nuestra apasionante actualidad. A vivir que son dos días, así que bájense en la última.

domingo, 26 de marzo de 2017

Llamémoslo X
Lamento señor Dijsselbloem que tenga atragantados a los países del Sur, un nido de putas y alcohol en sus sabias palabras. Nosotros, para comenzar, también nos atoramos cuando intentamos pronunciar su nombre o comprender su cargo, pues nunca hasta ahora habíamos escuchado entre los Pigs (acrónimo de Portugal, Italia, Grecia y España) que había un Eurogrupo y, por tanto, un director. Somos tan burros que, incluso, algunos de nosotros hemos ido a su país, a la bella Holanda, en busca de marihuana y a contemplar en los escaparates la carne de sus prostitutas cuando, de hacerle caso, no nos habría hecho falta salir de casa. Aquí, en Murcia, tenemos hasta holandeses a los que, ciertamente, se les ha olvidado enseguida su espíritu calvinista. Ya sabe, como diría Weber, si me permite la cita, personas íntegras con un comportamiento racional que no se cansan de rendir en el trabajo y de ahorrar cualquier tipo de gasto. Si por ellos fuera trabajarían de forma incansable para ganar, incluso,  terreno al mar, como la propia Holanda. Siento señor X -déjeme que le llame así para no asfixiarme en este artículo, que me sale de lo más profundo de un gin tonic- que sus compatriotas, a la primera de cambio, se hayan contagiado de nosotros y se comporten, por tanto, como cerdos. Una amiga ha sido testigo de la fiesta de cumpleaños de uno de estos jóvenes impronunciables. El colega se gastó 600 euros en alcohol para celebrar su onomástica, que cerró estrellando sandías en las habitaciones de su piso de estudiante. Ya ve cómo está la juventud. Los jóvenes del sur se mueren de hambre y los de centroeuropa de quemar los euros. Y no es que yo quiera señor X que alguno de nuestros ministros, como el señor Guindos, le suceda en la silla; pues, con toda seguridad, nos sumergiría aún más aún en el alcohol para  ahogar las penas.  No, lo que a las tribus del sur  nos gustaría es que se desterraran los tópicos y, ante todo, se acaben las desigualdades entre la zona vip y los vagones de cola de Europa. A mandar.

domingo, 19 de marzo de 2017


Música maestro

Resultado de imagen de piano de cola wallpaperYa sé que este artículo no traerá cola. No tendrá la repercusión del trascendental debate parlamentario sobre si se corta o no la cola a los perros; que perdió un PP que defendía, como es obvio, el recorte.  Tampoco  supondrá que el piano de cola se instale en las escuelas, tal y como ocurre en los países europeos más avanzados. Hace tiempo que la palabra música no se oye en el Congreso y en el colegio suena con sordina. Oídos sordos hicieron también las autoridades regionales a la clausura en el Auditorio de Murcia de las jornadas 'Una educación para el siglo XXI. Miradas desde las ciencias y las artes', que tuvo como broche de oro un concierto de la Orquesta Sinfónica. Ni un solo miembro del Gobierno regional quiso acompañar a los cientos de profesores de la escuela pública que abarrotaron la sala, aunque sus voces sonaran como desde la clandestinidad pues en esta edición la música ha sido su principal reivindicación. Con voz clara y con la más acertada interpretación, los docentes aportaron una partitura mágica no sólo para mejorar los resultados académicos sino para -aparte de su también apreciable carácter terapéutico- formar mujeres y hombres libres: potenciar la música, las artes y la cultura. Esa fórmula ya la conocen en la anhelada Finlandia y en los países que encabezan el informe Pisa, donde la enseñanza de la música ocupa un lugar preferente, con dotación de aulas e instrumentos a disposición de todos los alumnos.  Estudiantes de la pública. “Una escuela pública inclusiva, integradora, que asegure la igualdad de oportunidades para todos y un currículo que contemple la enseñanza de la música en todos los cursos de educación infantil, primaria y secundaria”, en palabras de nuestros maestros más comprometidos, que suenan a sinfonía celestial. Está claro que nuestros directores de orquesta, nuestros mandatarios, no están dispuestos a coger la batuta para incentivar la cultura, el pensamiento crítico, entre los más jóvenes. Ni siquiera se preocupan en preservar nuestro Auditorio o nuestra Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia. Sería un réquiem para ellos, pero lo que no podrán acallar ni hacernos olvidar es que la música ha acompañado a las mujeres y hombres en todas las primaveras. Nos queda la palabra...y también la música.
NOS QUEDA LA PALABRA. La Opinión de Murcia.

domingo, 12 de marzo de 2017

Llévame pronto

No sabes cómo te comprendo. Te minusvaloran, denigran, desprecian e, incluso, quieren verte muerto. Eres nuestro “calimero” particular. Nadie te aprecia y, menos aún, te anhela al menos en nuestro corral. Eres nuestro punto más negro, con el cascarón del Ministerio de Defensa siempre sobre tu cabeza y con la amenaza de que nos costarás, como todo, un huevo. En esto de los óvulos, nuestro malquerido aeropuerto de San Javier te pareces a tu hermano menor, el de Corvera. Entre los dos vais a convertir a los murcianos en eunucos. Bien es verdad que el nuevo retoño, que no acaba de despegar, caerá en una buena familia tras abrillantarlo con los presupuestos regionales; mientras tú eres de baja estofa, como corresponde a tu sangre pública. Hazme el favor de estrellarte o de pegarte un tiro, a ver si nos libramos de la indemnización que saqueará nuestros bolsillos. Eres como los malos hijos, pues nos empeñamos en que te despeñes y tú no haces más que obtener matrículas a nivel europeo. Ahí es nada. El puto Calimero, la más vilipendiada infraestructura de Murcia, contra la que no pueden ni los bombardeos propios ni el hecho de haber estado en manos de pilotos tan audaces como Trillo o Cascos. Nada es capaz de derribarte, ni los misiles de Madrid ni los lanzados por nuestras azafatas regionales, que te cortan las alas cada vez que pueden. Malas compañías que en vez de hacerte tragar la tierra son puestas en evidencia por los reconocimientos de las altas esferas europeas. La pérdida de control, marca de la casa, nubla cualquier tipo de expectativa pues sólo se apoya a los de alto vuelo. Buitres que ya sobrevuelan Corvera, considerándote a ti, mi hermano, mi causa perdida esta semana, pura carroña. Abróchate el cinturón “calimero” a ver si somos capaces de pasar estas turbulencias sin acabar locos.
NOS QUEDA LA PALABRA / La Opinión de Murcia