Murzara
Igual Amancio Ortega piensa que Murcia está en el sudeste asiático. Aquí hace tanto calor como allí o más. También tenemos personas que ganan un euro a la hora en nuestros campos gracias a unas empresas desaprensivas que los escalavizan. La otra parte de la población, como allá, sobrevive, intentando no caer en las garras de la pobreza y con las costuras de la desigualdad siempre tensas. Asimismo, algunos de nuestros parajes naturales están esquilmados como consecuencia de la contaminación, aunque aquí en vez de teñirse de azul tornan en marrón. E incluso padecemos la erosión y, en ocasiones, daños por inundaciones, compartiendo la primera línea de los más perjudicados por el cambio climático. Allí se caen edificios y aquí ha sucumbido todo el sector de la construcción. Me temo, igualmente, que el AVE tampoco llega a Bangladés, aunque es posible que se inaugure antes allí. Por si fuera poco, tras su donación, Amancio, nos parecemos un poco más pues Bangladés y Murcia comparten ahora el gen colonial. No es que seamos muy nacionalistas aquí en Murcia. Es más, le diré que no nos importaría depender de su metrópoli si el trasvase llevara su nombre. Al fin y al cabo, si se hacen cuentas, igual usted, en su infinita generosidad, ha hecho más por la sanidad en Murcia que el partido que nos partió el corazón y el bolsillo con las transferencias. Aquí lo que anhelamos son grandes empresarios que tomen las decisiones por la ciudadanía, pues ellos saben lo que nos conviene. A qué loco, con camisa de fuerza, se le ocurriría que nosotros podemos escribir el presupuesto regional, elegir nuestro destino y fijar unos impuestos que garanticen la igualdad. Ya ve que esta es una declaración de amor, subordinado y con cierto tufo colonial, pero ya puestos por qué no hacernos el harakiri. Déjese del sudeste asiático y véngase a Murcia, pijo. Le recibiremos con todos los honores, las banderitas y el gran dragón que sacamos en el Entierro de la Sardina. Se llevará una sorpresa cuando baje las escalerillas en San Javier pues a genuflexión nadie nos gana, ni los chinos.
NOS QUEDA LA PALABRA / La Opinión de Murcia 18 de junio de 2017
lunes, 19 de junio de 2017
domingo, 4 de junio de 2017
A la sombra
Lo intenta, pero cada vez se lo ponían más difícil. Será el último año que
aguante con corbata hasta el 40 de mayo. Hace tiempo que cambió las chaquetas,
pero sabía que sería penalizado en el trabajo si abandonaba la mortaja. Había
descontado ya que este verano aumentaría la protección solar hasta 30, cuando
él era reacio siempre a la pegajosa loción e, incluso, al jersey que le
protegía en su camino a la playa. De igual forma, había avisado ayer al
instalador para ampliar el aire acondicionado a toda la vivienda; donde hace
tiempo, tanto como la burbuja, que no se percibía la brisa que le animó a
comprarla. Al capataz hace un mes que le telefoneó para que no se cortara a la
hora de pinchar en el pozo ilegal para sustraer agua, pues la sequía
climatológica y la que padecen los mandatarios murcianos amenazan la
supervivencia de su negocio. Eso sí, ya no le daba ningún tipo de impresión inaugurar
la temporada de baño. Tampoco temía toparse con algún ser vivo, incluido los
inmigrantes, en el Mediterráneo. No echaba de menos los contenedores de colores.
Y, por supuesto, le quedaba muy lejos el Amazonas o el hundimiento progresivo de
La Manga, por no hablar de Garoña o Chernobil. Al igual que el primo del
chismoso de Mariano; él tenía un cuñado que, desde Suiza, le había explicado
que el mundo civilizado no podía competir con los chinos y los indios si no se
rebajaban las exigencias medio ambientales. Ahora, con EEUU dinamitando el
Acuerdo de París; esperaba que España bajara aún más los brazos o sólo los subiera
para taparse la nariz. Por el momento, Rajoy no está con sus homólogos, que se
los han llevado a la cabeza para mostrar su alarma ante el radiante y rallante Trump.
Manda la economía, la producción y el trabajo basura, no sólo medio
ambientalmente hablando. Para los que son como él -que está convencido de que
el cambio climático no afecta a su vida diaria y de que siempre hay que
situarse al sol que más calienta- no habría mayor catástrofe que la política
mande sobre la economía. Qué ciudadanos concienciados sean capaces de evitar
que algún tecnocrata o truhan dé al botón para salvarnos.
NOS QUEDA LA PALABRA
domingo, 28 de mayo de 2017
Censura
La Comisión Europea censura a España por su alto grado de corrupción. Tantos grados que no hay latitud que sufra una borrachera cada día, cambiemos o no de embriagadora brújula: Gürtel, Lezo, Púnica, tarjetas black, Pokemon, Noos, etcétera. El Fondo Monetario Internacional censura a España por la moderación salarial porque es contraproducente para sus fondos y, ante todo, los nuestros. La también peligrosa OCDE censura a España porque la austeridad ha prolongado la crisis, abriendo una brecha de desigualdad imposible de cerrar. Nadie nos va a arrebatar la champions de la austeridad por mucho que el árbitro nos anime a levantar el pie. El temible Eurostat censura a España por estar a la cabeza del subempleo y de la precariedad. La izquierdista Cáritas censura a España por los mayúsculos niveles de pobreza o, más bien, desniveles que afectan especialmente a los más jóvenes y a regiones como Murcia. La patronal murciana, que es tan populista como los organismos y organizaciones señalados, censura a España por el castigo presupuestario permanente a la Comunidad de Murcia. Unas cuentas del Gobierno central que consolidan la divergencia al trasvasar el dinero común a aquellas regiones que, paradójicamente, más tienen y siempre reciben. Ciertamente, no hacen falta más censuras, lo que explicaría el silencio de los sindicatos o la desunión y la falta de respuestas de la oposición, que sirven de barrera a nuestros mosqueteros patrios. Guindos blande su espada en Bruselas para intentar derribar a los que duden de la honestidad de los políticos españoles; Montoro dinamita el prestigio de Cáritas y al mismo Papa si se parapeta tras una encíclica; y nuestros diputados populares en el Congreso salen de su escondrijo para defender, uno tras otro, lo bien tratados que, como murcianos, se sienten con el Gobierno central, arremetiendo contra una CROEM a la que sitúan en bando contrario. Toda una película de miedo que estamos condenados a repetir si nos mantenemos como meros espectadores, pasando por taquilla y sin reclamar nunca un cambio de director y de protagonistas…y que conste que yo quería hablar de la maravillosa noche de los museos en toda la Región, con los ciudadanos tomando la calle para disfrutar de su historia y de la cultura.
LA OPINION DE MURCIA / Nos queda la palabra
domingo, 7 de mayo de 2017
De nada
Estoy viendo que al final nos toca pagar por su presencia.
Se acercan las vacaciones y, por tanto, las barbacoas multiculturales que
normalmente se pagan a escote, como es natural en esas ardorosas fechas. Tres
matrimonios de Andalucía, uno de Murcia y otro del País Vasco (a los de
Cataluña los hemos vetado) nos juntamos para compartir las clásicas viandas y
hacer las no menos habituales señales de humo y sonoras para levantar la
envidia entre los vecinos. Hace ya tiempo que la pareja foránea, de más allá de
las fronteras del Sureste, goza de cierta indulgencia y nos toca pagar, con
gusto, al resto, que podríamos denominar los tontos del bote. Ello no es óbice
para que mis entrañables amigos Patxi y Ainhoa no destapen su tarro de las
esencias para ponernos los dientes largos con la calidad de la sanidad, la
educación y el resto de los servicios públicos en Euskadi, amén de
vanagloriarse por la ausencia de los casos de corrupción que florecen en el
resto de Hispania. Ya no podrán decir que no están tiznados, pero me temo que
este año se troncharán aún más de nosotros tras el acuerdo alcanzado por el PNV
con el Gobierno central. Unas concesiones que supondrá el ingreso de 6.000
millones de euros para las arcas vascas en concepto de una menor aportación a
la bolsa común y, encima, de un impulso a las inversiones del Estado, pues
3.600 millones destinaremos el resto de los españoles a llevar el AVE al País
Vasco. Esto es, pagan menos y reciben más, siendo la Comunidad mejor
financiada. Un favor que fue rubricado apenas 12 horas antes de que Soraya
asistiera en San Esteban a la toma de posesión de nuestro nuevo presidente,
donde del compromiso por escrito sobre los presupuestos, allá en el País
Vasco, pasó a las declaraciones de amor
de palabra, acá en Murcia. Un cariño correspondido pues el nuevo titular de
Murcia le garantizó que no será “conflictivo”... sin poner ninguna carne en el
asador a pesar de ser los peor financiados. Ya saboreo las gambas y sudo con
las risas de los vascos…pero lo que no saben los ilusos es que nunca podrán
vivir por aquí; que Patxi, que está en ADIF, cumpla su sueño de trabajar en la
estación del AVE de Vera tal y como pretendía cuando compraron la casa en esa
bella ciudad almeriense, frontera con Murcia y a años luz ambas del ferrocarril
y del futuro.
domingo, 30 de abril de 2017
Por herencia
No me extraña que el nuevo presidente de la Región de Murcia esté tan interesado en suprimir el Impuesto de Sucesiones. Declarado a sí mismo como hijo putativo del anterior, no es ninguna broma asumir, como heredero, la apabullante deuda de la Comunidad de Murcia, a la cabeza de la lista de los morosos del, afortunadamente, simpar Cristóbal Montoro. Líderes en déficit aunque la inversión o los gastos brillen por su ausencia. Esto es, en un triple mortal hacia atrás y sin manos, los recortes no solo nos provocan terror sino que, además, no logran reducir los, con perdón, números rojos por muchos equilibrios que se hagan. Además de apaleados, cornudos. Desde el 2008, la pobre Murcia ha pasado de una deuda que representaba el 2,68 del PIB a una que ya se come el 29%. Ni los hijos ni el amigo viudo de la Duquesa de Alba pagaron tantas Sucesiones como corre el peligro de soltar el nuevo inquilino de San Esteban. El hombre, que da la impresión de que nunca podrá estar sólo ante el peligro, no sólo quiere aniquilar la tasa sobre las herencias sino que, ya que estamos, ha prometido rebajar todos los impuestos. Trump se nos ha adelantado esta semana decretando la mayor rebaja fiscal para las grandes fortunas y empresas en Estados Unidos, pero nosotros estamos dispuestos también a condonar su contribución tanto en vida como después de muertos. Al fin y al cabo, a quién le interesa que Murcia sea una de las regiones con mayor desigualdad y pobreza o que sufra el deterioro de sus servicios públicos sanitarios, educativos y de atención social. Reducir impuestos es verdad que nos ayuda a marchar antes a la otra vida, pero también convierte cualquier discurso en un testamento y toda persona tiene derecho al lucimiento. Si lo que nos espera es menos redistribución pública de la riqueza, que es el deber fiscal de cualquier administración que sirve al conjunto en vez de a una élite, vamos a tener muy difícil salir del hoyo. Eso sí, siempre habrá plañideros para glosar la ingesta de esos pocos.
domingo, 23 de abril de 2017
Otra ronda
¡Será por dinero! ¡Qué corran y vuelen los euros del erario público al
bolsillo del mandatario y partido de turno, con la colaboración de las grandes
empresas privadas! ¡Tomen sin pudor de
sanidad, educación, formación o de la dependencia! ¡De la factura eléctrica,
gas, agua o combustible! ¡De nuestra nómina o de la exigua bolsa de la compra,
no tengan reparo! ¡Recorten y corten las costuras del Estado de Bienestar para
hacerse un traje a medida de su ambición! ¡Aprovechen el olvido, la falta de
compromiso y la afiliación ciega! ¡A manos llenas! ¡Y no lloren que a nosotros
no se nos cae ni una lágrima ni una gota de cabreo, tan sólo las babas!
¡Posadero, otra ronda para los alcaides que a nosotros no nos importa! ¿Verdad que
no?, clama El Quijote en el desierto
junto a sus alforjas siempre yermas. El bueno de Mendoza, el bueno, ha
convertido su pluma en irónica lanza tras recoger el Premio
Cervantes;
mostrando su perplejidad, temor y descontento por la deriva a la que
conducen
al mundo las personas supuestamente sensatas, aquellas que nos intentan
hacer
tragar con ruedas de molino. Dice el autor de “La ciudad de los
prodigios” que el manco de Lepanto, que no lo era, demostró que “todo es
posible”, certificando que fue un hombre
adelantado a unos tiempos, los nuestros, donde los argumentos se
retuercen
hasta hacernos desear ser jumentos. Hoy es el Día del Libro, sumergido
ante
tanta pillería ajena e ignorancia propia. Sólo a través de ellos, de sus
afiladas hojas, es posible encontrar una realidad paralela, abandonando
ésta,
para lelos. No lo olviden. Los libros y el teléfono fijo, ambos en
peligro de
extinción, son nuestra mejor posición quijotesca frente a los monstruos,
que
más parecen caballerías.
domingo, 9 de abril de 2017
Vía Crucis
I.
Primera
estación. Como sea la de Renfe en Murcia el calvario empieza pronto, aunque al
menos no pasaremos del suelo porque no hay peligro de soterramiento.
II.
Segunda
estación. Si seguimos con la de autobuses de Murcia el camino se empina aún más.
III.
Tercera
estación. Los presupuestos nos traen contrición, pero no perdemos la esperanza,
tal y como se demuestra en cada cita electoral.
IV.
Cuarta
estación. La nueva presidenta del PP de Valencia pide “justicia para mi tierra”
a Mariano Rajoy tras ser elegida. Nosotros preferimos la fe y el silencio
propio de estas fechas, aunque el martirologio se premie después de muerto.
V.
Quinta
estación. El presidente del Gobierno comienza a recordar cómo se pronuncia
Murcia tras 45 días de amnesia.
VI.
Sexta estación.
Percibimos que fuera de Trapería y la Gran Vía hay vida. Tanta vida que,
incluso, pretenden resucitar el Mar Menor. Dios les oiga.
VII.
Séptima
estación. Agricultores y vecinos unidos por el medio ambiente. Esto sí que es
un cambio climático.
VIII. Octava estación. El que también ha
resucitado es Zapatero, que ha dejado el testigo como demonio al tripartito.
IX.
Novena
estación. Tripartito no, pero yo no voy a renunciar a la tarta de tres
chocolates.
X.
Décima
estación. El Papa dice que el mejor ayuno de Cuaresma es pagar salarios
justos, en blanco y cotizando a la Seguridad Social, que los mercaderes
no entrarán en el reino de los cielos por muchas oraciones y donaciones
que realicen.
XI.
Décimo
primera estación. Al conflicto de Murcia le ha sucedido el de Gibraltar. Dos
temas rocosos, sin duda.
XII.
Décimo
segunda estación. Algunos humoristas nacionales exclaman socarronamente que cambian
Murcia por Gibraltar. Aquí no hay picardos, pero sí pícaros y picardías y no
sólo en Lorca y Abarán.
XIII. Décimo tercera estación. ¿Será todo
postverdad?
XIV. Décimo cuarta estación. Vacaciones.
Amigos, libros, cañas, playa, montaña.
Nos hacen faltas unas vacaciones como Dios, pero no se
preocupen que será un mero paréntesis en nuestra apasionante actualidad. A
vivir que son dos días, así que bájense en la última.
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