viernes, 16 de mayo de 2014



A toda vela
Acostumbrados al azul pitufino que envuelve nuestra atmósfera, al modo de los carteles más populares de las próximas elecciones europeas;  resulta chocante vislumbrar a hombres con falda, entre otros vistosos atuendos que desembarcaron con motivo del SOS, y esperar en este puerto a mujeres con barba, como nuestra ahijada Conchita, que vendrá de la mano de la bella Ruth a Las Torres de Cotillas. Aire fresco que oxigena, en verdad, nuestro lineal horizonte. Tal es nuestra inmersión que hasta Eurovisión se nos presenta como rompeolas de Murcia, tanto o más que las tribus piratas del Festival SOS, que aún hoy tiene que navegar por un mar de críticas porque no está en la onda de la cultura de Murcia. Qué felicidad cambiar de rumbo, sin brújulas que te marquen el Norte, sin salvavidas posibles ni barbas asociadas a recortes en nuestro bienestar y derechos, con continuas referencias a un Gargamel que es su reflejo. A mí si me dan a elegir, prefiero, como Sabina, al pirata cojo y con pata de palo, pero sin parches en los ojos, pues no son pocos los molinos que hay que derribar en esta ínsula, reserva espiritual de occidente repleta de capitanes con aire de reyes, ocupado tan sólo unos días por los sones vikingos del SOS y la aparición de una mujer barbuda que nos despierta de la calma chicha de nuestros males mayores y menores, animándonos a buscar la diversidad, el tesoro de la vida.

domingo, 11 de mayo de 2014



A tomar la calle
No son los cánticos del  Pablo Guerrero los que tapan la calle de la Libertad de Murcia, reivindicando su alegre toma por los ciudadanos. “A tapar la calle que no pase nadie…que vista de negro, que lleve pistola, que hable de la guerra y beba Coca-Cola”, recitaba el cantautor extremeño. Hoy, la también celebre calle murciana, la única que se ha peatonalizado en la última década, aparece congestionada permanentemente por la exhibición de las grandes marcas comerciales. Día sí y noche también, se erigen templos portátiles del consumo sobre los adoquines supuestamente liberados, comprando el espacio que corresponde a los ciudadanos. Ocupan y privatizan nuestra vida hasta tal punto que la calle de la Libertad, la única mejora visible en la gestión municipal capitalina, amanece más atascada que cuando los coches mandaban. Ya se sabe que el dinero siempre ha tenido la facultad de comprar los espacios públicos, que algunos consideran simplemente propios.  Ahí tenemos el ejemplo de la pizpireta Esperanza Aguirre que, al modo del cojo manteca, considera que la calle es suya, arremetiendo contra todos los frenos que impiden su movilidad. Otra cosa bien distinta es que los ciudadanos ocupen la calle o la vía, exponiéndose a que los cuerpos de seguridad tomen nota para hacerles llegar la correspondiente multa, como está ocurriendo con los componentes de la Plataforma Pro Soterramiento de Murcia, que sufren los recortes de la libertad que impone el Gobierno con sus leyes mordaza. ¿Libertad peatonalizada para qué? La libertad no se vende. Se conquista, se toma y nunca se cede.
https://www.youtube.com/watch?v=kWlWN3t4F2U
NOS QUEDA LA PALABRA / La Opinión de Murcia 9 de mayo de 2014

viernes, 2 de mayo de 2014




De tapadillo
Mientras en Murcia y Almería nos perforan los oídos con cantos de sirena sobre el soterramiento del AVE, con la ministra de Fomento a punto de sacar las banderas para compartir la calle con los ciudadanos; en el tramo Murcia – Almería, los mismos gobernantes cierran los túneles que ya están construidos, como es el caso del que salva la Sierra de Cabrera.  No horadan el suelo donde hace falta y donde ya está agujereado lo tapian, consiguiendo este Gobierno, con sus magníficos juegos malabares, errar en ambos casos, ya que tapona el progreso tanto de Murcia como Almería. Un sureste cuyo potencial agroalimentario y turístico, puntales de la economía española, es evidente. Una zona que, ni literal ni filosóficamente, nunca ha tenido la oportunidad de coger el tren, sumidas en el olvido y siempre ligeras de equipaje. Lorca y Vera, ciudades que hermanan a Murcia y Almería, son un ejemplo de esa falta de atención, que no sólo es visible en el freno y marcha atrás al AVE. En la ciudad del sol se siguen sufriendo, tres años después, los temblores del terremoto, con cientos de familias viviendo aún en barracones y escolares hacinados, ya que la ayuda del Gobierno central se ha perdido por el camino o se ha centrado en reconstruir iglesias. En Vera, la terrible riada que provocó el desbordamiento del río Antas contrasta con el nulo caudal de inversiones para evitar que la tragedia se vuelva a repetir. Con aves o sin aves, las cagadas siempre caen sobre los mismos, sobre aquellos a los que, para más inri, se intenta convencer de que hay luz al final del túnel.
NOS QUEDA LA PALABRA / La Opinión de Murcia 2 de mayo de 2014




jueves, 1 de mayo de 2014

Silbe
En una sobremesa abrimos un debate (chat para los más jóvenes) con el fin de confeccionar una lista sobre las cosas buenas que aún son gratis. Nos salió larga, como mirar al mar o una sonrisa, pero mayoritariamente formada por sensaciones que, por su esencia, son inmateriales y, por tanto, poco valoradas. Ahora se nos exige que seamos optimistas, que tampoco cuesta dinero y nos alarga la vida si lo acompañamos de dieta mediterránea y ejercicio. Se nos reclama que entonemos, junto a los Monthy Phyton, la canción que silban cuando van a crucificar a Brian (http://www.youtube.com/watch?v=uB1wD66Wpjo). 
A mí me cuesta silbar y no quejarme como dice su letra. Admito que igual la causa de que Murcia supere la media en mortalidad es culpa de que no vemos el lado bueno de las cosas, pero es difícil esconder la cabeza ante un panorama tan gris. Haciendo un esfuerzo para vencer al pesimismo, diremos que ha sido suprimir la consejería de Cultura y Turismo y dispararse el turismo en la Región de Murcia y en toda España. Tanto se ha  notado ese beneficioso recorte, compensado evidentemente por el nombramiento de un jovial cargo que nos tutelará en materia económica ante Madrid, que ha animado a los propios murcianos a coger la maleta, desertando de los  espectáculos de masas de nuestras Fiestas de Primavera, cuyas hondas raíces se hunden en tiempos pasados no tan florecientes. En mi pueblo se dice que no hay nadie más feliz que un jumento, que perder la condición humana para ver sólo por el cristal que nos ofrecen los políticos y otras clases dirigentes.
NOS QUEDA LA PALABRA / La Opinión de Murcia 24 de abril de 2014

jueves, 10 de abril de 2014



Aire fresco
Aunque sea tímidamente, como el amor callado de los adolescentes, aún hay días primaverales, donde amigas como Loren, que no es morena ni rubia, disfrutan con la victoria de su Atlético, que no es blanco ni blaugrana. Y otros lo hacemos con la renovación en la Universidad de Murcia a cargo de Orihuela, que no es ni Murcia ni Madrid. En unos tiempos en los que el único cambio que nos permiten es el climatológico, que nos hurta la primavera, rebrotan flores salvajes en medio del paramo. Bienvenida esta estación tan mínima en Murcia como cualquier signo que se aleja de la oscura mayoría. En la dichosa jornada, el verde del campus y del campo tomaron una tonalidad de esperanza, lejos del monocorde juego que siempre impone sus reglas. Lástima que en la “champions” regional no se proyecte ningún haz de luz sino el agostamiento prematuro propio de nuestra tierra en las últimas décadas. Es de necios pensar que del tronco seco que constituye nuestro árbol de Guernica nazca algún brote verde. A los primeros recortes del zapatero prodigioso, más recordado que el protagonista de la obra de Lorca, le ha seguido la poda absoluta y el arranque de todas las raíces que le mantenían unido al resto de los mortales, uniéndose una y otra mayoría en la quema. El agosto permanente, asfixiante y cansino de nuestro tiempo político regional nos condena al letargo de los vegetales, salvo cuando, por algún resquicio, se cuela el aire fresco.
NOS QUEDA LA PALABRA / La Opinión de Murcia 10 de abril de 2014

miércoles, 9 de abril de 2014

Pura lógica
Me cuenta Marina que la lógica se le atraganta a sus compañeros de bachillerato, cuyas pisadas corren el peligro de parecerse a las nuestras. Lógica es que Pau Gasol tenga vértigo, más liviano que el que sufre una caída mareante en su nivel de vida. Lógico es que Montoro apoye el incumplimiento flagrante de la gestión de sus correligionarios y acalle con sordina y sorna los alaridos de los que menos tienen. A unos les ofrece la mano y a los otros se la estampa en su pobre carita. Es lógico que nuestros gobernantes, que no levantan cabeza para vigilar su silla, no vean el paisaje de pobreza, con los dependientes y perceptores de renta social en extinción; con las aulas abarrotadas y los centros de salud u hospitales en la UVI por cierre vespertino o total; y con el desempleo afanándose en progresar. Y, todo ello, mientras el déficit se desboca y siembra, sobre los aeropuertos y autopistas vacías, más víctimas. Empujan al vacío al Estado de Bienestar y el sacrificio tan sólo sirve para despertar el apetito del insaciable San Déficit. Encima, los sumos sacerdotes, expertos en restar, se apuntan como éxito insustanciales descensos del paro producidos por la huida de los infieles o por la proliferación de valientes que, haciéndose el harakiri, deciden ser autónomos. Lo lógico es pensar que el desmoronamiento de los derechos responde a un objetivo, que no es precisamente el bien común porque una cosa no puede ser su contraria, dixit Aristóteles.

jueves, 3 de abril de 2014

Camina o revienta
Filípides recorrió en realidad 225 kilómetros para pedir refuerzos, aunque lo que quedó en la memoria colectiva es que “sólo” fueron 42,2 kilómetros desde Maratón hasta Atenas para anunciar la victoria persa, quizá por la escritura interesada de algún periodista de la época. En cualquier caso, hizo un montón de kilómetros por un motivo. Creo que hasta el pobre idiota de Forrest Gump se pegaba unos palizones tremendos por una causa. Un filósofo más cercano, como Punset, reconoce el mérito del ya imprescindible footing, running o jogging (en inglés engorda más el ego), pero también advierte que hay que ejercitar la mente. Yo, que sólo soy un observador y miope, diría que antes de nada hay que preservar la condición humana y unos servicios básicos, de la que carecen, por encontrarse en situación de pobreza, 13 millones de personas en España, según las cifras revolucionarias que dio ayer a conocer Caritas. A mí me sonrojó que, como cada domingo, el móvil y el ordenador se me llenara de mensajes con la carrera popular del día -exhibiendo cronómetro, tensiómetro y zapatillas de diseño- sin que ninguno de ellos participara en la marcha del día anterior, cuyos participantes no buscaban adelgazar sino dignidad. Unos, que se creen eternos, gozan de prestigio, mientras a los otros, a los que la sociedad y los medios consideran desarrapados por reclamar pan, trabajo y un techo, no cesan de ponerles obstáculos. Ya sé que no es incompatible, pero no son pocos los que equivocan las metas.

NOS QUEDA LA PALABRA / Publicado en La Opinión de Murcia el 28 de marzo de 2014.