viernes, 2 de mayo de 2014




De tapadillo
Mientras en Murcia y Almería nos perforan los oídos con cantos de sirena sobre el soterramiento del AVE, con la ministra de Fomento a punto de sacar las banderas para compartir la calle con los ciudadanos; en el tramo Murcia – Almería, los mismos gobernantes cierran los túneles que ya están construidos, como es el caso del que salva la Sierra de Cabrera.  No horadan el suelo donde hace falta y donde ya está agujereado lo tapian, consiguiendo este Gobierno, con sus magníficos juegos malabares, errar en ambos casos, ya que tapona el progreso tanto de Murcia como Almería. Un sureste cuyo potencial agroalimentario y turístico, puntales de la economía española, es evidente. Una zona que, ni literal ni filosóficamente, nunca ha tenido la oportunidad de coger el tren, sumidas en el olvido y siempre ligeras de equipaje. Lorca y Vera, ciudades que hermanan a Murcia y Almería, son un ejemplo de esa falta de atención, que no sólo es visible en el freno y marcha atrás al AVE. En la ciudad del sol se siguen sufriendo, tres años después, los temblores del terremoto, con cientos de familias viviendo aún en barracones y escolares hacinados, ya que la ayuda del Gobierno central se ha perdido por el camino o se ha centrado en reconstruir iglesias. En Vera, la terrible riada que provocó el desbordamiento del río Antas contrasta con el nulo caudal de inversiones para evitar que la tragedia se vuelva a repetir. Con aves o sin aves, las cagadas siempre caen sobre los mismos, sobre aquellos a los que, para más inri, se intenta convencer de que hay luz al final del túnel.
NOS QUEDA LA PALABRA / La Opinión de Murcia 2 de mayo de 2014




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