La mejor dieta
Con la imagen de los botellines de leche de UNICEF a la
entrada del colegio aún en la memoria, que
nos ayudaron a combatir la desnutrición física de la dictadura, toca plantearse
ahora cambiar las estancias en el extranjero y los intercambios por programas
de acogida de niños españoles en los países desarrollados. De Cataluña (pa negre) a Andalucía (jambre), pasando por la siempre
excluida Murcia, son miles los niños que pasan hambre en España, condenados a
ser carpanta si la pancarta no lo evita. Los pobres no son conscientes del daño
que están haciendo a la marca España, tan refulgente como el oro y el dinero
que amasan, en otros países, sus clases más pudientes. En un regreso al pasado más
aciago, con Alemania al frente y la religión en las aulas, mientras preparamos
el blindaje de las corridas de toros, la lástima es que las pateras que recalen
en nuestras costas pensarán que el viento o pensamiento dominante les ha jugado
la mala pasada de llevarles otra vez a África. Carnaza para la mendicidad, los
niños que podamos colocar podrán disfrutar los dos meses en una burbuja que,
maldita sea, romperá el final del estío. Sin nada en la tartera ni en la
mollera de los cocineros que sabían la receta para sacarnos de esto, sólo nos
falta que alguno de los chefs nos cante los beneficios del ayuno. Gobierno de
España.
Debemos unirnos todos y combatir la explotación, la pobreza, la desnutrición de los más desfavorecidos.
ResponderEliminarMuchísimas gracias. Creo que, efectivamente, tenemos todos que tomar conciencia de la perdida de unos derechos que tanto han costado conseguir, fruto del esfuerzo, la sangre, el despido o el desprecio de nuestros antepasados. Primero, ser conscientes de que esto no va sólo con nosotros sino con el futuro de nuestros hijos. Segundo, que podemos frenarlo y tercero que es posible construir, ntre todos, un futuro mejor. Gracias por el comentario.
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