lunes, 24 de junio de 2013

Sotorrados

Lo único que tenía que estar soterrado irá tan en la superficie que es posible que se mantenga en el aire, como corresponde a las aves. En las estadísticas de la transparencia -términos que ciertamente pueden ser contradictorios como ocurre con inteligencia y militar- Murcia ocupa el último lugar. En la esfera pública, el torpedeo que supone la corrupción para las cuentas rompe la línea de flotación de nuestro estado de bienestar. Nos gustan, desde la esfera privada, las alcantarillas, el negocio oculto y la ya tradicional economía sumergida. En la tierra que vio nacer el submarino, quizá sea consustancial sumergirse para burlar a la sociedad. Una inmersión que  abarca todos los aspectos de la vida, como el de las libertades. Y si algo emerge, no tengan duda de que es la punta del iceberg, lo que han sido capaces de descubrir, no sin los arponazos de los que viven en la cara oculta, los denostados  medios de comunicación. Ahora pedimos también que se soterre el tren, pero aquí las autoridades nos dicen que mejor en superficie. Si pusieran tanto empeño en dotar de cristalina claridad a la gestión pública y en aflorar el dinero negro o fraude fiscal quizá podríamos limpiar convenientemente todo el subsuelo, convirtiéndolo en detritus para el necesario desarrollo económico y social de nuestra región. Pero, me temo, que nos hundimos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario