Feliz inanidad
domingo, 21 de diciembre de 2014
lunes, 15 de diciembre de 2014
Uno no, dos AVES
A estas alturas del trayecto, nos piden que seamos buenos, que tengamos fe, que tras pedirlo durante más de 20 años dentro de otros tres y no sé cuántas promesas más llegará, presto y sin retraso, el AVE soterrado. Nos muestran los planos del ferrocarril ideal para 2017 una vez que hemos aprendido a ir a Albacete para coger el AVE a Madrid; que nos conozcamos el enlace de Alcázar de San Juan para tomar la vía hacia la recóndita Andalucía; que nos acostumbremos a hacer kilómetros para pasar siempre por Alicante; que hayamos pagado en vidas el olvido en Chinchilla y en vergüenza la desidia de Camarillas. Tantas veces anunciando la llegada del tren, cientos de páginas y gritos tirados a las traviesas, fotos para los votos y declaraciones considerándonos mercancía…y ahora nos dicen que tengamos una gota más de paciencia. Qué creamos que el AVE de segunda, que partirá a Murcia en dos, llegará por Alicante, sin soterrar y sin conectar con Almería, no es el definitivo. Que detrás viene una inversión de 500 millones de euros para atender la demanda de la sociedad murciana, también ninguneada en el corredor ferroviario mediterráneo. Como si de una acera se tratara, los que nos representan nos anuncian -con un silbido tan estridente como el que sufrieron los indios cuando el primer ferrocarril surcó el oeste americano- que ahora no toca, pero que nos quieren tanto que levantarán de nuevo la línea para soterrarla, que no sólo nos dan un AVE sino dos. Cariño que demuestran año tras año en unos presupuestos que castigan a Murcia a la indigencia aún sin comenzar el ejercicio, ya que si se atiende a las cifras reales de inversión estaríamos, como quizá estemos, muertos. Piensan que nuestro cerebro se ha desconectado tras un viaje en el que los únicos que mantienen o aceleran su tren de vida son los que ni siquiera se sonrojan al mandarnos a todos a un futuro irreal. Tantas vueltas a la espera de que cambie el conductor y, por tanto, nunca más se sepa de la ruta marcada, como ocurre con el transbordo del agua o con el descarrilamiento de la energía fotovoltaica. Sólo nos queda exclamar, como si fuéramos jodidos marxistas, ¡Más madera y también dos huevos duros!sábado, 6 de diciembre de 2014
Luces y sombras
Lo tenían hablado ya. Este año el espíritu de Navidad sólo anidaría en casa. No habría visita a los grandes almacenes para que los nietos vieran juguetes ni se prodigarían en paseos nocturnos a la sombra de las luces. Incluso, ya habían comunicado al director de su colegio público que evitaran encargarles postales navideñas; anunciándole, asimismo, que no asistirían al centro el día de la visita de Papa Noel ni el de la representación del belén viviente. La pensión no daba para más. El padre era uno de los dos millones de parados que carecía de cualquier tipo de prestación; la madre se afanaba en limpiar escaleras y sólo la nieta mayor había encontrado un trabajo
domingo, 30 de noviembre de 2014
Metamorfosis
Con
Mortadelo triunfando en la gran pantalla, crecen sus fans como rey del disfraz.
El célebre personaje de Ibáñez luce su transformismo aún más en 3D, mientras en
nuestra ínfima dimensión se convierte en objeto de culto para personajes como
el pequeño Nicolás –ora CNI, ora Moncloa, ora PP-FAES, ora PP-PP, ora –PP, ora
pro nobis- o nuestro nuevo consejero de Fomento, que acepta cambiar gustosamente
el negro por el blanco en el asunto del Gorguel con tal de tomar posesión. Una
transmutación que, ciertamente, no es nueva ni particular pues no hay más que
ver cómo tornan todos nuestros próceres murcianos al albur del signo del
Gobierno central en temas tan relevantes como los trasvases, la desalinización,
la deuda histórica o el AVE. Como de la noche al día, han dado la vuelta al
calcetín, cual camaleones. Todo ello por no hablar de ese otro gran animal
político que –ahora preservado en esta tierra, que guarda las mejores esencias-
de fiero azote de los corruptos de otros partidos pasa, en un tris trás, a
dulce y mimoso gato con los que, por igual motivo, van cayendo de su manada. De
siempre, no ha hecho falta que ningún político descubriera su armario para
comprobar que la chaqueta es la estrella, pero nunca nadie había alardeado tanto
de su capacidad de mudar la piel para defender su propio nombramiento. Deberá
llevar cuidado el nuevo ministro autonómico de no confundir la mesa del Consejo
de Gobierno con la que sostiene el tapete sobre el que juego la partida los
domingos en su queridísimo pueblo. De lunes a sábado azote de sus paisanos y el
séptimo día arrope. Es verdad que se puede querer a dos mujeres a la verdad y
no estar loco, pero no hay juego más peligroso y deshonesto que confundirlas de
nombre cuando se está en plena faena. La realidad es calidoscópica y
actualmente esquizofrénica, por lo que entre tanta esdrújula no es extraño que
algún día amanezca revestido en un monstruoso insecto.
lunes, 24 de noviembre de 2014
Pau negre
Se lamenta desde la mesa presidencial que los casos de corrupción son “el
pan nuestro de cada día”, olvidando quién lo ha horneado y quién se lo tiene
realmente que tragar. Visto desde ese subjetivo pedestal, igual lo lógico
hubiera sido mirar hacia otro lado mientras se devoraban suculentos platos o
bien desmenuzar aún más la teórica división de poderes, batiendo la justicia
con la mano de la política. Hubiera sido ideal, piensan, que en vez de tanto
chusco se sirviera tapa tras tapa para ocultar la podredumbre. Un pau negre que
acompaña toda la actualidad y que, de una forma u otra, están pagando todos los
murcianos, aunque miles de ellos no tengan nada que llevarse a la boca. Día
tras día nos desayunamos con unas noticias que muestran el dispendio de lo público
en beneficio de intereses privados, sazonado con declaraciones que nos hacen
hervir hasta la indigestión. Al amanecer, 200 millones del aeropuerto y al
anochecer 600 millones de la desaladora autonómica. Entremedias, como
pesado entremés, malas nuevas como el derrumbe de la protección por
dependencia o la última fila en salarios y educación. Y de postre, un ingenioso
nombre, como los platos de las cartas actuales, para la operación diaria de
corrupción. No me extraña que al alcalde de Abanilla le hayan recetado alejarse
de la política, de ese “pan nuestro de cada día”, para recuperar su tono físico
y mental. Todos necesitamos una desintoxicación, pero no a base de somníferos,
calmantes o recetas baratas de autoestima positiva. Es momento de una
transfusión de savia nueva, capaz de extirpar de raíz el maldito menú diario,
de transformar la queja política por la
presión de la justicia por una búsqueda permanente de la verdad, poniendo
remedio definitivo a esta dieta perniciosa, que engorda al que más tiene y
adelgaza al más débil.
sábado, 15 de noviembre de 2014
Calentamiento
Cada
vez me gusta más abrir el periódico por la sección de internacional. Es
cierto que la caída del muro no acabó siquiera con la guerra fría y que
el Tercer mundo mantiene la llama de los conflictos gracias al fuego
que le presta el Primero; pero al menos tanto en uno como en otro están
libres de levantar enladrilladas fronteras artificiales. Aquí, por Más o
por menos, estamos embutidos, como una butifarra, en los célebres
garrotazos de Goya o enfrascados en el desarrollo de la novela
picaresca. Mientras Obama masca chicle tras alcanzar un acuerdo
histórico con China para combatir el calentamiento global; en nuestra
España querida se masca la tormenta por la incapacidad de llegar algún
tipo de pacto por parte del primo del que no aprecia ningún cambio
climático. Mientras los primeros mandatarios del planeta no cesan de
probarse kimonos en Pekín, que probablemente sean de nuestra
multinacional Zara; aquí lo que se lleva son también cumbres, pero en
lugares paradisiacos, como Tenerife, revestidos de piel de lobo ibérico
que luego torna en lloroso, que no degollado, cordero. Tanto tiempo
preguntándonos para qué sirve la denominada Cámara Alta y resulta que se
trata de una alegre litera. Mientras el mundo mira asombrado el
alunizaje en el cometa 67P, donde será posible descubrir los genes de la
tierra; aquí no hay día que no descubramos a nuevos especímenes, no
precisamente marcianos, que acometen los más alucinantes delitos contra
el planeta por cifras muy superiores a 67Pesetas?, poniendo a la vista lo más abyecto del ADN del ser humano. Y,
lo que es peor, con Obama y Hollande en la soledad de sus respectivas
habitaciones ovales, despechados por sus ciudadanos y el resto de
dirigentes; aquí el nuestro se marcha a Australia o se refugia en las
dependencias “onovales”, con la “pechotes” rondando. Lástima que en este otoño tan caliente no se permitan los intercambios.
NOS QUEDA LA PALABRA / La Opinión de Murcia, 14 de noviembre de 2014
domingo, 2 de noviembre de 2014
Doblan las
campanas
A falta de cortar cintas no está de más seccionar
cabezas. Unir el dulzor de la sangre al
sumidero para aplacar al pueblo ante la inminente llamada a las urnas.
Robespierre lo tenía claro. La ausencia de inauguraciones, antes gozosa víspera
electoral, y la imposibilidad de vender nuevas promesas han fructificado en una
pelea sobre quién maneja mejor la guadaña como instrumento de limpieza. El
tañer de las campanas de las iglesias, que anuncian cambios que calientan la
campaña, parece resucitar a los ahora paladines de la honrada gestión pública
que, a trompicones, no acaban de acometer la batalla definitiva porque todo se convertiría
en un erial tras el harakiri. Intentan que la madera de sus espadas refulja
como el acero. Aunque sólo les guía el populismo, el insulto preferido que
profieren al contrario, no está claro que, por mucha crueldad o bondad que se
aplique en la lucha contra la putrefacción, tenga gran efecto sobre los votos.
El inicio de la era moderna supuso el desembarco de las clases medias en las
instituciones, que ahora guardan pleitesía al dedo que les empleó, tal y como se demuestra cuatrienalmente en
numerosas localidades de la Región, donde los alcaldes con procesos abiertos
son los que logran recaudar más votos. Sólo las encuestas desfavorables han
movido la foto fija, pero nadie se plantea remover todo el sistema para,
comenzando desde la educación, derribar el juego sucio vital que premia el fin sin atrancar con los medios. Atajos
que utilizan el dinero público y el “laissez
faire” que enarbola el liberalismo para ahondar en la desigualdad. Porque
corrupción y desigualdad son las dos caras de la misma moneda, tal y como afirma
Nick Hanauer, un multimillonario norteamericano que advierte a sus iguales que
si no existe regeneración y se tapona la brecha social surgirán cadalsos en las
plazas públicas.
NOS QUEDA LA PALABRA / La Opinión de Murcia 1 de noviembre de 2014
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